domingo, 22 de agosto de 2010

Terrible Guadañazo

Y si…el fútbol es así, el resultado no siempre refleja lo que sucede en el desarrollo del partido.
Llegaba la hora, el reloj marcaba las 12.30 y el Coreano comenzaba a jugar un nuevo torneo. En esta ocasión, el fixture decidió que el primer rival sea el último campeón Guadaña. Por ello, durante las últimas semanas hubieron espacios de dialogo para plantear un esquema para bloquear el juego del rival.
Cada uno proponía su alternativa, que el 4-4-2, 4-3-3 o 3-4-1-2. Finalmente se optó por un 4-5-1, para muchos defensivo sin embargo para otros lo considerarían un estilo más bien conservador.
Fueron once los que les tocó salir al campo, no obstante la imagen era otra a la de partidos anteriores. Por primera vez el Coreano tenía 18 jugadores, lo que resaltaba el concepto de equipo.
Ya era momento de jugar y el arbitro Marcelo daba el pitazo inicial. La presión rojiblanca se hacía sentir en los jugadores rivales. El fruto del trabajo previo al encuentro se notaba en cada minuto de juego. El match era un caso de estudio ejemplar para quienes aún creen que no existe táctica alguna para prevalecer sobre otro. Aunque es verdad la técnica individual, como así también colectiva siempre pesa. Solo basta con mirar el regreso de Pome, encargado de crear el fútbol Coreano, que cuando la pelota transitaba por sus pies volvía incrédulos a los jugadores rivales. Más aún, cuando se creaban circuitos de juego con Margu, Lenchu, Ilu y Edo aumentaba el olfato a gol de todos los allí presentes. Solo era cuestión de esperar.
Y así fue cuando en una jugada combinada Timi eludió a su marcador y sacó un zapatazo desde 20 metros que se convirtió en el primer tanto Coreano. Las cosas salían a la perfección. El equipo era un relojito, ya ganaba uno a cero y además, mantenía la posesión del esférico.
Por el otro arco, eran pocas, casi contadas las jugadas de peligro que exigían a Eze Lerech. Los nervios del campeón aparecían. El resultado no era casualidad, pese a ello el Coreano comenzó lentamente a sacar el pie del acelerador. Un cabezazo de Ilu para resaltar como jugada de peligro pero no mucho más que eso.
Final del primer tiempo. La primera batalla fue para el Coreano sin ningún tipo de objeción. Quizás, los mejores 40 minutos jugados en mucho tiempo por el equipo de Lobos.
Sin embargo, esa historia que parecía tener final feliz se desvanecería. El segundo tiempo resultó totalmente antagónico en comparación al primero. No se pudo controlar la pelota y Guadaña se hizo lentamente el dueño del encuentro.
Se sabía que los dos delanteros de ellos podían complicar en todo momento. A pesar que hasta ese fatídico centro era formidable el trabajo defensivo. Luego de un corner, el delantero más potente de ellos aprovechó la oportunidad y marcó el empate con un cabezazo de pique al suelo. Las cosas se ponían 1 a 1.
Desazón, desilusión y tristeza en los rostros del Coreano que veían desmoronarse todo el trabajo previo.
Rápidamente, en una contra notable se juntaron Pome con Ari Alpern y en su vuelta, el numero 22 definió un mano a mano con su pierna menos habil para establecer la victoria parcial coreana.
Pero el equipo rojiblanco ya no era el mismo del primer tiempo y en dos distracciones pagó caro y terminó increíblemente perdiendo un partido que pudo haber ganado. El resultado final, Guadaña 3 – Coreano 2.
Increíble pero real. No es por sacarle merito al rival pero no se cuantos me podrán refutar que el partido no lo ganó el rival por fundamentos futbolísticos sino que en realidad lo perdió el Coreano.
Pero de todo hay que sacar provecho y cada episodio es una oportunidad de aprendizaje y de enseñanza. No se cuantos partidos más se perderán jugando así. Al futbol se gana haciendo más goles, para hacerlos se tiene que tener la pelota. Hoy, se tuvo mucha posesión de juego, realmente fue una lástima que ellos hayan estado tan efectivos a la hora de concretar sus pocas oportunidades.
Todos sabemos que está es la senda por la que hay que transitar para prosperar y para cosechar grandes resultados. Igualmente, todos tenemos que tirar para el mismo lado.
El equipo se forma dentro y fuera de la cancha.
El próximo partido es contra Intrusos y es un buen momento para demostrar el temperamento coreano. Nada es casualidad. Hay dos tablas; una invisible y otra visible, la primera es el resultado de las acciones que no se ven en un papel, que son la cosecha de la integración y de las buenas acciones. La otra en cambio son exclusivamente los resultados y los logros, sin embargo el camino para poder llegar a está es mucho más difícil, primero se debe tener muy en claro y definido todas esas ejemplares acciones para ahí si solo esperar que los resultados lleguen.

3 comentarios:

  1. muy buena cronica toti, corrigo algo nomas, proximo partido contra brasil no con instrusos..
    son los pibes chiquitos q jugaron contra la filial coreanoa pechin.
    tenemos q hacerle 8 jugando asi

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  2. ademas destaquemos que el partido anteriro con guadañas salio 6-1 y este fue todo nuestro

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  3. Muy bueno timi, parece q tea esta dando sus frutos! vamos con todo la q viene que si entramos asi de metidos nos llevamos los 3 puuntoss! la vida por el coreanooo

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